miércoles, enero 18, 2006


Observando el edificio semiderruido recuerdan los primeros dias de asentamiento, las velas iluminaron las paredes que durante años habian estado sumidas en la oscuridad, y los habitantes de la alianza han dado vida a los fantasmas largamente olvidados. Los magos, un Criamon y un Tytalus, ordenan a los nuevos Grogs sus funciones; unos limpian los recintos y adecentan el lugar que será destinado a laboratorio, otros ordenan los libros y las artes en la vetusta biblioteca; otros limpian las armas recien adquiridas, y los menos pululan por las dependencias o construyen las cabañas de cañas y hojas de palmera que les servirán de morada.
La fuente de agua imperecedera anima los Grogs y Magos, haciendo olvidar las miles de arañas que aún moran en los sótanos del edificio... Aún queda mucho trabajo.
Pronto aparece otro de los miembros de la alianza, una extraña Merinita que comparte cobijo aunque pocas palabras, ella es hermosa, y será de gran utilidad en las labores políticas y de relacones externas, si su genio y sus duendes no enfocan las miradas a otros derroteros aún por determinar.

Y dos temas importantes cobran fuerza según van pasando los primeros dias de la alianza: Como conseguir la Vis que guarda un enorme Ogro en su vallado jardín (...¿en el desierto?...) y la inminente visita de los Quasitores, que indudablemente realizarán su visita de iniciación de la alianza.
¡Queda tanto por hacer! Al menos en una aldea a unos 90 kilometros hay fiestas, quizá sea bueno olvidar los problemas de altos Magos y de la Orden por unos momentos...